Desde el sector inmobiliario advierten que la situación es diferente en la Peatonal y mantienen expectativas por el impacto de la minería durante el segundo semestre.
El mercado de alquileres comerciales en San Juan atraviesa un escenario complejo. La caída del consumo se profundizó desde comienzos de año y comenzó a reflejarse en el cierre y recambio de locales, principalmente en las calles de segunda línea del centro.
Así lo explicó a Diario La Provincia SJ Leo Pérez Tinto, vicepresidente del Colegio Público de Corredores Inmobiliarios de San Juan, quien describió un escenario de menor actividad comercial.
“Sigue medianamente en baja. Creo que el consumo ha empeorado de enero para acá”, sostuvo.
Según explicó, esta situación tuvo un impacto concreto en el movimiento de los locales comerciales. Durante este semestre, en las calles aledañas al centro se registraron al menos 15 comercios que cerraron o cambiaron de inquilino.
“Con respecto al año pasado, este semestre en las calles aledañas al centro debemos haber tenido por lo menos 15 comercios que han cambiado o han cerrado”, precisó el referente en el tema.
Otro de los cambios que observa el sector está relacionado con el tamaño de los espacios comerciales que buscan los comerciantes. “Hoy los locales grandes creo que están tendiendo a desaparecer”, sostuvo Pérez Tinto.
En este proceso, el avance del comercio electrónico aparece como uno de los factores que modificaron las necesidades de los negocios. “El e-commerce es el principal rival de las mismas casas de acá”, afirmó.
El referente explicó que las empresas que cuentan con canales de venta online reducen la necesidad de disponer de grandes superficies destinadas a la exposición de productos.
Por eso, actualmente existe una mayor demanda de espacios de menor tamaño.
La situación no es igual en todas las zonas comerciales de la Capital. Mientras las calles cercanas al microcentro presentan mayor cantidad de cierres y recambios, la Peatonal mantiene una mayor estabilidad.
“En Peatonal ha habido solamente dos cambios”, explicó el referente inmobiliario.
De esos dos movimientos, uno de los locales permanece vacío y el otro tuvo un cambio de inquilino.
La diferencia se hace más evidente en las calles que el sector identifica como de segunda línea comercial. Entre los sectores mencionados aparecen General Acha, Laprida y Mendoza, además de otras calles cercanas al centro.
Para el sector inmobiliario, el precio de los alquileres no sería el principal motivo detrás del cierre de los comercios. “Para mí, el alquiler no es el motivo de cierre del local, sino la baja venta”, afirmó Pérez Tinto.
La menor actividad también generó un incremento en las negociaciones entre comerciantes y propietarios para sostener los contratos vigentes.
“Hemos notado mucha renegociación de precios de contratos vigentes”, explicó.
Según detalló, uno de los principales pedidos de los comerciantes consiste en postergar algunos de los incrementos previstos. “El pedido de los comerciantes ha sido condonar el último incremento y seguir, en vez de tres meses, llevarlo a seis meses o por lo menos perdonar ese incremento”, indicó.
Los propietarios, en muchos casos, aceptan estas alternativas para evitar que sus inmuebles permanezcan vacíos. “Tener hoy un local vacío puede llegar a estar entre dos y tres meses de vacancia”, advirtió.
A pesar del escenario actual, desde el sector inmobiliario mantienen expectativas de una posible recuperación durante la segunda mitad del año.
“Estamos esperanzados de que cambie esta situación con la inyección que va a haber de la minería”, señaló Pérez Tinto.
La expectativa está vinculada con el impacto que podrían tener las nuevas inversiones sobre el movimiento económico y el consumo. “Incrementándose el dinero en el bolsillo de la gente, incrementándose el consumo, va a mejorar necesariamente el tema de alquileres comerciales”, cerró.